Qué dice la evidencia científica y cómo elegirlos mejor
Dormir mal no solo afecta al descanso: también puede influir de forma directa en el dolor de cuello y espalda. La evidencia científica actual indica que tanto la almohada como el colchón influyen, pero no existe una opción universal válida para todo el mundo. El efecto depende del diseño, la firmeza y la adaptación a cada persona.
En este artículo te explicamos qué dice la ciencia, qué características funcionan mejor y cómo aplicarlo en la práctica si tienes cervicalgia o lumbalgia.
¿Influye realmente la almohada en el dolor de cuello?
Evidencia científica sobre almohadas y cervicalgia
Las revisiones sistemáticas más recientes señalan que ciertos diseños de almohadas ergonómicas pueden reducir el dolor cervical, la discapacidad y mejorar la calidad del sueño en personas con cervicalgia crónica, en comparación con almohadas convencionales.
Aunque los estudios son de calidad moderada y heterogéneos, los resultados son consistentes:
- Menos dolor al despertar
- Menor rigidez cervical
- Mejor alineación cuello–cabeza
- Mayor satisfacción con la almohada
Qué almohadas reducen más el dolor cervical según los ensayos clínicos
Los ensayos clínicos aleatorizados (RCTs) coinciden en que las almohadas que mejor resultados muestran son:
- Almohadas cervicales ergonómicas
- De látex, viscoelástica o con muelles internos (spring pillows)
- Diseñadas para mantener la lordosis cervical
Resultados destacados de los RCTs
- Reducción del dolor cervical hasta un 67 % frente al 35 % con almohadas convencionales
- Mejoría clínicamente relevante del NDI (discapacidad cervical)
- Menos cefaleas y dolor torácico asociado
- Mejor calidad del sueño y mayor confort percibido
👉 El factor clave no es solo el material, sino la capacidad de la almohada para adaptarse a la postura (boca arriba o de lado) y mantener el cuello alineado.
Cómo elegir una almohada adecuada (traducción práctica)
✅ Altura adaptada a tu hombro, especialmente si duermes de lado
✅ Soporte firme bajo el cuello, sin hundirse en exceso
✅ Material adaptable (látex, visco, muelles)
✅ Cambiar almohadas deformadas o con más de 2–3 años de uso
❌ Evitar almohadas muy planas, muy blandas o vencidas
¿Qué dice la evidencia sobre colchones y dolor lumbar?
Colchones y lumbalgia: qué funciona mejor
En lumbalgia crónica inespecífica, la evidencia es clara:
👉 los colchones de firmeza media funcionan mejor que los muy firmes o muy blandos.
Una revisión sistemática de ensayos controlados concluye que los colchones de firmeza media:
- Reducen el dolor lumbar hasta en un 48 %
- Mejoran la calidad del sueño hasta en un 55 %
El ensayo clínico clave (Lancet – Kovacs et al.)
En un ECA multicéntrico con 313 pacientes con lumbalgia crónica, se comparó:
- Colchón firme
- Colchón medio‑firme
📊 Resultados a 90 días:
- Menos dolor en cama
- Menos dolor al levantarse
- Menor discapacidad funcional
👉 Conclusión: el colchón de firmeza media mejora la evolución clínica de la lumbalgia crónica frente a colchones firmes.
Colchones ajustables: una opción interesante
Algunos estudios muestran que los colchones ajustables por zonas permiten:
- Mejor alineación de la columna
- Adaptación al peso y forma corporal
- Mayor confort individual
Son una opción útil cuando el dolor es persistente o cuando hay mucha diferencia entre peso de hombros y caderas.
Posición al dormir: tan importante como el colchón
Para el cuello
✅ Dormir boca arriba o de lado
❌ Evitar dormir boca abajo (rotación mantenida del cuello)
Para la zona lumbar
✅ Boca arriba con almohada bajo las rodillas
✅ De lado con cojín entre rodillas
Estas posiciones ayudan a mantener las curvas fisiológicas y reducen la tensión muscular nocturna.
Recomendaciones clínicas claras para pacientes
✅ Almohada
- Altura acorde al ancho del hombro
- Soporte cervical definido
- Material adaptable (látex / visco / muelles)
✅ Colchón
- Firmeza media como punto de partida
- Evitar hundimientos o superficies muy rígidas
- Revisar colchones con más de 8–10 años
👉 Valorar cambios durante 4–12 semanas, como se hace en los ensayos clínicos.
Limitaciones de la evidencia (importante saberlo)
- Estudios con muestras pequeñas
- Seguimientos cortos (4–12 semanas)
- Diferentes definiciones de “ergonómico”
Aun así, los resultados son consistentes y útiles para la práctica clínica.
✅ Conclusión
La evidencia actual sugiere que una almohada cervical ergonómica y un colchón de firmeza media pueden ayudar a reducir el dolor de cuello y espalda y mejorar el descanso, siempre que se adapten a la persona y a su postura al dormir.
No existe la “mejor almohada” universal, pero sí mejores criterios para elegirla.
👉 Si te levantas con dolor de cuello o espalda de forma habitual, una valoración de fisioterapia puede ayudarte a identificar si tu descanso está influyendo y qué cambios te convienen.
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