El dolor torácico suele generar mucha preocupación. En muchos casos, tras descartar problemas cardíacos o pulmonares, el origen es musculoesquelético.
Entre las causas más frecuentes se encuentran el síndrome de Tietze y la costocondritis.

En este artículo te explicamos qué soncómo se manifiestanqué esperar de su evolución y cómo la fisioterapia y la osteopatía pueden ayudarte a aliviar el dolor y reducir recurrencias, siempre con un enfoque realista y basado en la evidencia.

¿Qué es el síndrome de Tietze y la costocondritis?

El síndrome de Tietze y la costocondritis son procesos inflamatorios benignos y generalmente autolimitados que afectan a las uniones entre las costillas y el esternón:

  • Costocondritis: dolor y sensibilidad a la palpación de las uniones costocondrales o condroesternales sin hinchazón visible.
  • Síndrome de Tietze: además del dolor, aparece tumefacción o bulto palpable, con mayor frecuencia en la 2ª o 3ª costilla.

Ambos cuadros suelen ser unilaterales y pueden imitar un dolor de origen cardíaco, por lo que siempre es imprescindible descartar primero causas graves.

Síntomas más habituales

Los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor torácico localizado
  • Aumento del dolor al respirar profundo, toser o estornudar
  • Dolor con movimientos del tronco o al presionar la zona
  • Sensación de rigidez en el pecho
  • En el Tietze: hinchazón visible o palpable

⚠️ Ante dolor torácico opresivo, irradiado, con dificultad respiratoria o sudor frío, se debe acudir de inmediato a urgencias.

Evolución y pronóstico

El curso suele ser favorable:

  • En la costocondritis, hasta un 90 % de los casos mejora en unas 3 semanas con manejo conservador.
  • En el síndrome de Tietze, el dolor suele resolverse en semanas o meses, aunque el bulto puede persistir más tiempo.

En algunos pacientes los síntomas pueden prolongarse y reaparecer de forma ocasional, especialmente si existen factores mecánicos o posturales no corregidos.

Tratamiento médico y autocuidado básico

El manejo inicial suele incluir:

  • Reposo relativo (evitar sobrecargas)
  • Calor local
  • Analgésicos o AINEs pautados por el médico
  • En casos resistentes, infiltraciones locales

Este enfoque suele ser suficiente en muchos casos, pero cuando el dolor persiste o recurre, la fisioterapia puede aportar un valor importante.

¿Cómo puede ayudar la fisioterapia?

La fisioterapia no “cura” directamente la inflamación, pero puede ser clave para:

  • ✅ Modular el dolor
  • ✅ Mejorar la movilidad de la parrilla costal y columna torácica
  • ✅ Corregir patrones posturales y respiratorios
  • ✅ Reducir el riesgo de recaídas

Aunque la evidencia científica es limitada, los estudios disponibles y la experiencia clínica muestran mejorías significativas con un abordaje conservador activo.

Herramientas habituales en fisioterapia

Según la valoración individual, el tratamiento puede incluir:

  • Movilización de columna torácica y costillas posteriores
  • Trabajo de tejidos blandos (pectorales, intercostales, musculatura dorsal)
  • Ejercicio terapéutico progresivo
  • Reeducación respiratoria
  • Educación en dolor y pautas de actividad

Muchos pacientes mejoran con programas de 4–6 semanas, combinando terapia manual y ejercicio adaptado.

Ejercicios útiles en costocondritis y Tietze

Los ejercicios más eficaces suelen ser suaves y sin dolor, enfocados a movilidad, respiración y postura.

✅ Estiramientos de pectoral

Ayudan a descargar las uniones costocondrales.

  • Estiramiento en puerta o esquina
  • 20–30 segundos, 2–3 veces al día

✅ Movilidad de columna torácica

  • Rotaciones suaves (“libro que se abre”)
  • Auto‑movilización en silla
  • 8–15 repeticiones

✅ Ejercicios de respiración

  • Respiración diafragmática
  • Expansión costal lateral y posterior
  • 5–10 minutos, 1–2 veces al día

✅ Fortalecimiento postural

Cuando el dolor baja:

  • Retracción escapular
  • Remo con banda elástica
  • 2–3 veces por semana

⚠️ Todos los ejercicios deben realizarse sin reproducir dolor punzante.

¿Qué aporta la osteopatía?

El enfoque osteopático se utiliza como parte de un abordaje multimodal, especialmente cuando hay un componente mecánico importante.

Puede incluir:

  • Movilización o manipulación suave de costillas y columna torácica
  • Liberación miofascial de pectorales, intercostales y diafragma
  • Trabajo respiratorio y postural

La evidencia se basa principalmente en casos clínicos, pero describe mejoras rápidas en pacientes seleccionados, siempre respetando la irritabilidad del tejido.

Enfoque integrador: fisioterapia + osteopatía

Tras descartar causas cardiopulmonares, un abordaje escalonado suele ser el más eficaz:

Fase aguda

  • Control del dolor
  • Terapia manual suave
  • Movilidad indolora y respiración

Fase subaguda

  • Más movilidad torácica
  • Estiramientos pectorales
  • Fortalecimiento escapular ligero

Fase preventiva

  • Programa de ejercicios domiciliarios
  • Corrección postural
  • Revisión de hábitos y cargas

¿Cuándo acudir a tu fisioterapeuta?

Te recomendamos consultar si:

  • El dolor persiste más allá de las primeras semanas
  • Limita tu vida diaria
  • Se repite con frecuencia
  • Ya se han descartado causas médicas graves

✅ 👉 ¿Tienes dolor torácico o te han diagnosticado costocondritis o síndrome de Tietze?
En nuestra clínica de fisioterapia y osteopatía, realizamos una valoración personalizada para ayudarte a aliviar el dolor y prevenir recaídas.

📍 Clínica situada en Calle Estrecha 1, local 1, entre Fuengirola y Mijas (Málaga)
📞 Reserva tu cita: 673 333 222